Guía para Principiantes: SSD Externo vs. SSD Interno

A medida que los volúmenes de datos crecen y la demanda de transmisión de alta velocidad aumenta, las unidades de estado sólido (SSD) se han convertido en la solución de almacenamiento preferida. Aun así, muchos consumidores siguen preguntándose: ¿cuál es la diferencia entre un SSD externo y uno interno, y cómo elegir el más adecuado para sus necesidades?

Hoy te ofrecemos una guía rápida sobre rendimiento, métodos de instalación y casos de uso para ayudarte a decidir.

 

Tabla de Contenidos:
 
 

SSD Interno


Un SSD interno es un dispositivo de almacenamiento que se instala directamente dentro de la computadora y se conecta a la placa base. Normalmente, estos discos están disponibles en formatos SATA de 2.5 pulgadas o M.2 NVMe. Al comunicarse directamente a través de interfaces SATA o PCIe, el recorrido de los datos es más corto, lo que se traduce en menor latencia, mayor estabilidad y velocidades de transferencia más rápidas.

Características clave:
• Conexión directa a la placa base para un rendimiento máximo.
• Ideal para gaming en PC y almacenamiento para PlayStation.
• Requiere abrir el equipo para su instalación.
• Opciones de expansión limitadas en algunas laptops.
• No es portátil.


 

SSD Externo


Los SSD externos se conectan mediante puertos USB o Thunderbolt y funcionan con computadoras, tablets y otros dispositivos. Aunque utilizan la misma tecnología de memoria flash que los SSD internos, incluyen un chip controlador y una carcasa protectora para facilitar su portabilidad.

Características clave:
• Instalación plug-and-play sin necesidad de desmontar el equipo.
• Compatible con múltiples plataformas como Windows, macOS y Linux.
• El rendimiento depende de la interfaz externa y del controlador.
• Ideal para mover archivos y editar video sobre la marcha.

 

  Comparación de Rendimiento: ¿Cuál es Más Rápido


Técnicamente, los SSD internos tienen ventaja en velocidad y capacidad de respuesta.
 
Type Common Interfaces Read/Write Speed
SSD Interno NVMe PCIe 3.0/4.0 Approx. 3,000–7,000+ MB/s
SSD Interno SATA SATA III Approx. 500–600 MB/s
SSD Externo USB4/Thunderbolt Approx. 2,000–4,000 MB/s
SSD Externo USB 3.2 Gen 2 Approx. 1,000 MB/s

Incluso los SSD portátiles de gama alta tienen dificultades para igualar la baja latencia de un SSD NVMe interno. Para tiempos de arranque del sistema y cargas de trabajo exigentes, los SSD internos siguen siendo la mejor opción.
 

¿Cuál Deberías Elegir?


Un SSD interno es ideal si necesitas:
• Un disco para el sistema operativo y aplicaciones principales.
• Alto rendimiento para gaming, renderizado 3D o edición profesional de video.
• La menor latencia posible.
• Una actualización permanente para tu PC.

Un SSD externo es la mejor opción si necesitas:
• Transferir y compartir archivos entre distintos dispositivos.
• Un sistema de respaldo portátil para viajeros y profesionales móviles, como fotógrafos y editores.
• Ampliar el almacenamiento de una laptop sin abrir el equipo.
• Comodidad y configuración instantánea gracias al plug-and-play.

  Conclusión: Función Antes que Forma


La elección entre un SSD interno y uno externo depende de tus objetivos específicos. Si priorizas la velocidad y la respuesta del sistema, un SSD interno es la mejor opción. Si buscas flexibilidad y portabilidad, un SSD externo se adapta mejor a tus necesidades.

¡Eso es todo por hoy! Si quieres mantenerte al día con las últimas novedades en tecnología de almacenamiento y consejos de hardware, síguenos. ¡Nos vemos en el próximo artículo!


 
 

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